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Otras Intimidades

Meditaciones

Por: María Paula Polanía [ @mpolita2 ]*

Cuando llegamos al mundo duramos aproximadamente nueve meses formándonos en la panza de alguien llamado mamá, pincelando cada órgano, viviendo una implosión de vida, experimentado cambios gigantes y a la vez diminutos que definirán nuestra permanencia en el nuevo mundo que nos espera.

Encontramos un lugar seguro y propicio para la vida, no hay distracciones porque sabemos que lo único importante es crearnos a nosotros mismos, dándole permiso a la existencia para deleitarse esculpiéndonos, inspirando a nuestros mágicos genes a fusionarse con nuestros propósitos divinos y recibiendo consciente y amorosamente el alimento necesario para que abunde la vida.

Nuestro corazón empieza a latir y cada latido se convierte en días, luego en semanas y meses… El universo pone el tiempo dentro de nosotros y nos hace dueños absolutos de su cuidado recordándonos que el tiempo no corre… ¡LATE!

Vivimos procesos cósmicos donde otros solo ven días, vivimos cambios exuberantes donde otros solo ven semanas… pero ahí estamos, completando un proceso tan propio, tan íntimo, tan detallado que nos permite crecer, crecer y crecer, haciendo que el espacio resulte limitado, generando una sensación de incomodidad que nos hará irremediablemente buscar la salida.

Finalmente y, solo cuando logramos desprendemos de nuestra tibia rutina y despedirnos del abrazo estrecho de la comodidad, estamos completamente listos para escuchar el rugir de nuestra voz, ver la ferocidad de nuestros pensamientos, saborear la dulzura de nuestras emociones, tocar el mundo al que fuimos invitados y en pocos suspiros reconocer el asombroso olor a vida.

Podemos por fin experimentar este maravilloso cuerpo que hemos creado y que hace honor a nuestro linaje, podemos reconocer la sutil grandeza de nuestro espíritu y la presencia salvaje de un ser HUMANO.

PD: nunca ha habido un proceso más propio y libre que la gestación… por eso me sigo preguntando… ¿Por qué le llamamos cuarentena?

 

*María Paula Polanía es estudiante de los talleres de lectura y escritura astral e intimista de La Maletra. Actualmente forma parte del Grupo de estudio astral. Tiene el sol en Capricornio y es ascendente Géminis.